Ideas SueltasIdeas sueltas en el devenir del mundo:
Una de las habilidades más importantes para tener éxito en la política es poder asegurar tajantemente cosas absurdas o mentiras. El dicho "sígale la pista al dinero" sería difícilmente aplicable en la actual administración Obama cuando hay tanto dinero yendo en tantas direcciones que es dudoso que alguien pueda seguirle la pista. Detesto oír hablar de "sociedades" entre el sector público y el privado o entre el gobierno y otras organizaciones. Cuándo se establece una sociedad ente una hormiga y un elefante, ¿quién cree Ud. que va a tomar las decisiones? Hay demasiada gente, especialmente entre la elite intelectual que nunca apreciará las cosas que han hecho grande a Estados Unidos hasta que hayan sido destruidas -- con su inestimable ayuda. Por supuesto que para entonces será demasiado tarde. ¿Cómo puede ser reelegido con un amplio margen un presidente después de 4 años de mandato con un desempleo que nunca bajó del 15%? Pues Franklin Delano Roosevelt lo logró echándole toda la culpa a la administración anterior. Puede que Barack Obama consiga el mismo resultado de la misma forma. ¿Puede Ud. nombrar al único jugador de beísbol que bateó .382 en su último año en las grandes ligas? Los primeros 5 lectores que lo hagan recibirán una copia gratis de mi nuevo libro "Economía Aplicada". ¿Quiere Ud. saltarse las trabas burocráticas cuando esté enfermo? Si no es así, ¿para qué iba a estar a favor de que el gobierno administre los servicios médicos? Los demócratas podrían vender refrigeradoras a los esquimales antes de que los republicanos les pudieran vender colchas. Cualquiera que desee entender la crisis inmobiliaria sin que le dé un dolor de cabeza por la jerga económica debería leer el nuevo libro de Mark Zandi Financial Shock. Los seres humanos van a cometer errores, sea en el mercado o en el gobierno. La diferencia es que la supervivencia en el mercado exige reconocer los errores y cambiar de curso antes de llegar a la quiebra. Pero la supervivencia en política exige negar los errores y mantenerse firme en la política equivocada mientras se le echa la culpa a los demás por los malos resultados.
Sé que aún quedan personas con sentido común porque las he contado -- con los dedos de una mano. Lo que me asusta más que cualquier política de acción o cualquier político es la facilidad con la que se engaña a la opinión pública con palabrería barata. La más reciente demostración es la "Ley de Libertad de Elección para el Trabajador", una ley que acabará con la votación secreta de los trabajadores que voten entre si quieren o no ser representados por un sindicato. Es una invitación abierta a la intimidación, que en otras palabras, es perder libertad de elección. Nuestros problemas económicos no me preocupan tanto como las soluciones políticas propuestas porque tienen unos antecedentes mucho peores. Una de las cosas más asombrosas en nuestros días es cuánta atención se presta a las condiciones de vida de un puñado de decapitadores encerrados en Guantánamo y no al principal patrocinador internacional de terrorismo buscando tener armas nucleares. La gran urgencia con la que la administración Obama ha sacado adelante la legislación que autoriza proyectos que se desarrollarán muy lentamente podría parecer incoherente. Pero la urgencia es real, aunque las razones que nos den no lo sean. El peor panorama para la administración sería que la economía empezara a recuperarse por sí misma antes de que se aprobase la enorme ley de gasto, reduciendo así su margen de crear la clase de economía dirigida políticamente que tanto busca. Me he dado cuenta de lo anticuado que estoy cuando al ver un comercial de Marie Osmond anunciando productos para perder peso, mostraban su imagen "antes" y "después" y pensé que se le veía genial "antes". La guerra debería ser "el último recurso" -- pero último recurso en preferencias no en el sentido de soñar esperanzados mientras los peligros aumentan y permitimos que quimeras o acuerdos utópicos sustituyan una preparación militar seria -- o una acción militar si fuese necesaria. Como decía Franklin D. Roosevelt: "Si esperas a verle la esclerótica al enemigo, nunca sabrás lo que te golpeó". Si quiere saber más sobre Thomas Sowell y leer artículos de otros columnistas y caricaturistas de Creators Syndicate, visite nuestra web www.creators.com. Thomas Sowell es especialista decano de la Institución Hoover en la Universidad de Stanford, Stanford, CA 94305. Su página web es www.tsowell.com.
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